Sillas de oficina.

sillas de oficina

Ciertamente hay mobiliario que es indispensable en las empresas, no desde hoy, sino desde siempre, pues son las que permiten que actividades del día a día puedan hacerse de forma cómoda y sencilla, sin tener que recurrir a otros espacios u otras formas de trabajo que puedan causar problemas, tanto a los trabajadores como a la compañía.

En este orden de ideas y teniendo en cuenta que el mobiliario es sumamente importante dentro de las organizaciones, llegamos a las sillas de oficina, un elemento clave para responder a las necesidades más básicas de sus empleados y facilitarles la consecución de sus actividades laborales, aportando a sus desarrollo empresarial y contribuyendo a hacerlos más eficientes.

Las sillas de oficina resultar ser tan indispensables pues son requeridas en casi todos los ambientes de la compañía, sin importar que tipo de labores desarrolle, puede ser desde el área financiera, de mercadeo, comunicaciones, recursos humanos, etc. Todas y cada una de ellas requiere de personal que debe estar instalado de la forma correcta para que pueda cumplir con los objetivos del día.

Cada una de ellas debe estar indicada para el trabajo a desempeñar y por ende debe contar con unas características específicas. Factores como la altura, la disposición del espaldar, que pueda contar con apoya brazos y que estos sean graduables, así como que el asiento sea muy cómodo son algunos de los que deberá tener en cuenta a la hora de comprar alguna silla para su oficina.

Estos factores son tan importantes porque son los que evitarán a la larga que su empleado pueda sufrir de una enfermedad profesional por mal acondicionamiento de su puesto de trabajo. ¿Sabe lo que es esto? Las compañías deben tener muy claro algo que se conoce como buenas prácticas en Salud Ocupacional, las cuales evitan que el empleado pueda sufrir de lesiones en el trabajo que constituyan un problema para la realización de sus actividades y que además castigue a la empresa con una multa por no haber cumplido con ellas.

Estas prácticas deben ser desarrolladas por ambas partes, es decir, un 50% de la responsabilidad es del empleado y el otro 50% es de la empresa. Esto significa que sus colaboradores están obligados a seguir también las normas que desde el área de salud ocupacional se imponga y de realizar juiciosamente sus “pausas activas”; esto claro, en el caso de que usted como empleador haya sido consciente de que debe contar con un profesional que pueda orientarlo en esto, pues si usted no le brinda las herramientas a sus empleados para aprender sobre esto, el que incurre en la falta es usted.

Si nos devolvemos un poco y recordamos que su responsabilidad es de un 50%, esta se divide en dos, teniendo como resultado un 25% que se relaciona con todo aquello de formación y capacitación en salud ocupacional y otro 25% en entregar la dotación de implementos idóneos para la realización de las labores del empleado. En este orden de ideas cumplir con alguna de las dos y no con ambas no es una opción, por lo que revisar bien los muebles, en este caso las sillas de oficina de las que va a disponer, es más que crucial.

Es obvio que en esta ecuación también entran otros muebles que son más que necesarios, no solo las sillas, pues cada mobiliario es un complemento del otro. En este caso, las mesas o escritorios también deben ser seleccionados con especial atención, deben tener una altura específica que está reglamentada de acuerdo a las normas de salud en el trabajo, entregadas por la ARL y el Ministerio de la Protección Social y deben integrase a la perfección con el resto del mobiliario. Igualmente su ancho también está determinado para que todos los implementos de trabajo como el computador, el teclado, mouse y demás, quepan y tengan el espacio óptimo para ser utilizados.

Cuando como empresa se es consciente de lo que requieren sus empleados para trabajar, es más que seguro que la efectividad en la producción de la empresa será positiva, pues le están brindado todas las herramientas necesarias para que pueda cumplir con lo que le ha sido asignado; de lo contrario solo tendrá un empleado que trabaja con desdén y que además desarrollará una enfermedad que a la larga afectará a la economía de la empresa, ya sea por convenios con la ARL o por tener que capacitar a un nuevo empleado, ya que el anterior por sus lesiones no puede continuar con el trabajo.

Pero tenga en cuenta que no solamente se consideran como sillas de oficina las que se disponen en los puestos de trabajo, sino que existe otro tipo de mobiliario que es necesario o indispensable sobre todo en empresas en las que se tiene contacto directo o se brinda asesoramiento al público. Las salas o recepciones de estas entidades también requieren de sillas que les permita a sus usuarios o clientes tener una espera cómoda. Estas se conocen como interlocutoras y se diseñan de 3 a 4 puestos. Seguramente usted las ha visto en las entidades de salud o en otras empresas en sus lobbies.

Como es claro y se puede notar, el mobiliario del que se dispone en la oficina es más importante de lo que muchos se imaginan, por ello la decisión de compra no se puede tomar a la ligera. Es recomendable que acuda a lugares o puntos de fábrica que tengan una trayectoria considerable en la creación de muebles y que puedan darle una verdadera asesoría experta. En Industrias Cruz contamos con personal capacitado que puede brindarle toda la información que usted requiera sobre sillas de oficina y otros mobiliarios para empresas.