Del diseño a la realidad del archivo rodante

Como fabricantes, sabemos que es importante llevar un proceso de planeación de cada uno de los mobiliarios o archivo rodante que diseñamos paras las oficinas y los ambientes laborales, pues cada uno debe cumplir unas funciones específicas sin perder el concepto de la estética como algo también indispensable. Por ello hacemos que el proyecto pase de las líneas de boceto y se haga una realidad que usted pueda palpar y poner al alcance de sus empleados.

Los diseños son una parte fundamental de cualquier creación, pues es la forma correcta de garantizar cómo se verá, que espacios tendrá, cuál será su tamaño y que ajustes adicionales deben hacerse para que la pieza o el producto queden perfectos. Pero antes de que se convierta en un diseño esto pasa por una fase que se conoce como bocetaje y no se puede dejar de lado ni restarle importancia porque es el comienzo del todo.

El arte de bocetar es algo que solo que consigue con habilidad y no solo la que se tiene en las manos, sino la que está en la mente, la que incluye una tarea de creatividad innovadora que permita crear una pieza única que no pierda, como mencionábamos anteriormente, la funcionalidad del mismo. La capacidad que tiene el diseñador para imaginar un mueble que ya ha sido creado antes o que se conoce comúnmente y sacar algo nuevo, con cualidades que lo diferencian del resto, es algo que se adquiere con la práctica y el conocimiento.

Por eso es más que necesario que la empresa fabricante de muebles para oficina pueda garantizar que cuenta con un personal idóneo para esta labor, pues es quien presentará de cara los productos de la empresa y si representan o no un valor agregado para los clientes, o si es algo que pueden encontrar en otro lugar. La innovación es algo que es más que fundamental.

Ahora, después de imaginar cómo será el producto es necesario ponerlo o aterrizarlo a algo que los demás puedan apreciar y que de esa manera surjan las ideas necesarias para hacer ajustes o dejar el concepto tal y como esta. Es aquí cuando el bocetaje se hace algo real y palpable, pues sobre una hoja se plasma el cómo del mobiliario y de estar manera se obtiene una imagen verídica de lo que en la mente se concibe.

En este orden de ideas, el dibujar lo que queremos crear como productos es requerido para que el resto de las áreas o empleados que participan en el proceso de la creación de un archivo rodante u otros muebles, tengan una idea clara de cómo debe lucir. En este boceto como decíamos, se incluye no solo la forma, sino los tamaños y la cantidad de cajones, divisiones o espacios que el producto tendrá, para que de las líneas comience a volverse algo mucho más palpable. Pero si de por sí el diseño es errado, el producto también lo será.

Esta posibilidad de diseñar y de hacerlo bien, hace que empresas como la nuestra pueda entregar mobiliario hecho a la medida y a las necesidades de cada cliente, creando espacios de trabajo al gusto del usuario y de sus empleados. El cuidado del detalle es algo fundamental para garantizar productos bien hechos y con buenas terminaciones, que no dejen espacio para la duda de la experticia de la empresa fabricante.

Así que cuando el diseño se aprueba y todo el trabajo de ingenio y creatividad termina, comienza el de otras manos que deben interpretar ese diseño y volverlo real. Quienes se encuentran en la etapa de producción son verdaderos magos, personas que de un simple dibujo logran crear un pieza real y compleja que pueda ser apreciada por todos. Conocen de medidas, materiales, accesorios, entre otras cosas, y logran concretar algo que antes solo existía en el imaginario de los demás. Son unos verdaderos expertos al momento de trabajar con maquinaria y se conocen todos los trucos necesarios por si alguna de ellas falla para no retrasar los tiempos de entregar del mueble, así que su labor es más que necesaria al igual que el que realiza el boceto de su proyecto.

Finalmente y cuando la pieza está lista debe pasar por una revisión en donde se evalúa que cumpla con todas las condiciones y requisitos que se exigieron desde el mismo momento de su concepción. Las terminaciones deben ser correctas y todos los bordes deben estar perfectos. Visto esto, pasa a otra etapa de gran importancia y esta es: la de ventas. Mostrar y exhibir es más que indispensable hoy día, por ahí se dice que el que no muestra, poco vende y es real.

Las empresas que como la nuestra cuentan con una página web donde dan a conocer sus productos, son muy dedicados al momento de buscar un buen fotógrafo de producto que pueda destacar lo mejor de cada mobiliario, incluyendo el archivo rodante, para que el cliente pueda verlos luego en un catálogo que cuenta detalles y características propias del mueble. Esto facilita la labor de ventas, pues si ya se enamora al usuario con lo que ve, es más fácil que este decida comprar sin pedir más información.

¿Vio todo el proceso que se requiere para que usted tenga en sus manos el mueble que tiene hoy en día en sus oficinas? Pues es exactamente lo que hacemos en Industrias Cruz, buscamos la perfección en cada una de las etapas por las que pasan nuestro archivo rodante y cualquier otro de nuestros muebles, para garantizar que entregamos un producto de alta calidad y con la mejor fabricación del mercado. Por eso confíe en nosotros, los originales, para hacer de sus espacios de oficina una verdadera experiencia de productividad y bienestar.

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